La Pulga se convirtió en la figura y héroe marcando los goles con los que Argentina venció a Ecuador por 3 a 1, en la última fecha de las Eliminatorias Sudamericanas.

Cuando la suma de todos los miedos deportivos estaban a flor de piel, un comienzo errático complicó las cosas un poco más: los 48 segundos, Romario Ibarra agarró dormida a la defensa argentina y adelantó a los dirigidos por el argentino Jorge Célico, para complicar las aspiraciones de la Selección de Jorge Sampaoli.

Pero a los doce minutos, el capitán Lionel Messi encaró con campo, combinó a la izquierda con Angel Di María, que devolvió al medio para el capitán albiceleste, que definió ante el achique de Máximo Banguera.

Luego, a los 22, la “Pulga” presionó a un defensor ecuatoriano, robó la pelota y sacó un zurdazo letal que se clavó en el ángulo derecho de Banguera.

Y en el segundo tiempo, a los 17 minutos, Messi volvió a recibir con espacio, aprovechó la diagonal de Benedetto y definió por encima de Banguera con una categoría tremenda.

La Selección, después de tres años de sufrimiento y críticas por doquier, estará en la máxima cita para hacer disfrutar a todos los hinchas argentinos.

Argentina ganó por segunda vez en su historia en la altura de Quito -la anterior había sido en 2001- y todo el equipo le ofrendó la victoria al puñado de hinchas albicelestes que se ubicó en una de las cabeceras del estadio “Atahualpa”.