Si bien pocos le conocen, muchos saben su historia. Al parecer estuvo en la guerra y nunca pudo superarlo. Los vecinos del lugar, dicen que perdió a su familia y no tiene a nadie. Al menos 2 veces por día, se lo escucha gritar e insultar. Habla de un hospital, de la guerra, de hechos sucedidos en ese momento. Aseguran que es inofensivo. Siempre está en calle Buenos Aires a metros de Ituzaingo. Hasta el momento nadie ha podido “rescatarlo” de su propio calvario.